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La senda de Omaña

Diseño de restaurante en Rivas VaciaMadrid

Este restaurante de Rivas VaciaMadrid ha confiado en Aima estudio su nueva imagen en este proyecto de reforma de local comercial.

Este local, moderno y luminoso, hará las delicias de todo que lo visite. Espacios abiertos para dar amplitud.

¿Estáis listos para adentraros en la senda culinaria?

  • Proyecto: La senda de Omaña
  • Apertura: Enero 2019
  • Localización: Calle Jovellano, 48, Rivas-Vaciamadrid
  • Superficie construida: 143,50 m²
  • Proyectos de diseño, reforma, mobiliario y decoración:  Aima Estudio
  • Reportaje fotográfico:  Luz Estudio

MEMORIA DESCRIPTIVA: DE LA CIUDAD AL BOSQUE

El objetivo en este proyecto fue trasladar las sensaciones que se viven en el valle de Omaña en las montañas de la región de León a la ciudad.

En un local destinado anteriormente a tienda de muebles que se encontraba totalmente vacío situado en Rivas-Vaciamadrid nos pidieron los propietarios de la actual “Senda de Omaña”, una familia leonesa con una larga tradición en hostelería y restauración, que les ayudáramos a crear un espacio nuevo, único y acogedor que sería el original restaurante que es en la actualidad.

Nos dejaron carta blanca a la imaginación y las ideas llegaron, inspirándonos en el origen y las pasiones de los propietarios. Les propusimos contar su historia a través del diseño y del propio restaurante, compartiendo su amor a la naturaleza, al senderismo, a la montaña y por supuesto ellos quisieron hacer mención especial a su lugar de origen, Omaña en León. Colaboramos en la imagen de marca, el diseño gráfico y realizamos el diseño del local al completo desde el concepto hasta la decoración.

En este espacio quisimos recrear un trocito de la naturaleza de la montaña en la ciudad, recreando el bosque y los albergues. Es un homenaje a los paisajes montañosos y los refugios, buscando recrear la sensación del paseo por la senda de la montaña. De todo ello nació “La Senda de Omaña”.

Con este diseño, buscamos crear la sensación de caminar por la senda de un bosque. Comer al refugio de los árboles y la naturaleza.

Para conseguir esta sensación, usamos recursos de diseño biofílico. Incorporamos elementos vegetales naturales como plantas, musgo y troncos de árboles provenientes de tala sostenible.

Utilizamos materiales sostenibles y reciclados como madera y piedra para los revestimientos de paredes, la fabricación de muebles y lámparas decorativas.

Usamos la paleta de colores presentes en la naturaleza en las diferentes estaciones y materiales de origen natural y sostenibles, de procedencia local y nacional. Los colores elegidos van desde los pardos, ocres, marrones, grises de piedras, troncos y ramas hasta los verdes de las plantas y árboles. Los materiales de origen natural usados son maderas, piedras, tableros OSB (tableros de virutas conglomerados), diferentes cerámicos en suelo y paredes, mortero de cal, textiles, vegetación natural, vegetación natural liofilizada e incluso troncos de árboles procedentes de tala sostenible.

Para recrear las sensaciones en la senda de un bosque trabajaron los 4 sentidos: oído, tacto, vista y olfato. Dejando el 5º sentido, el gusto, a la comida que sirven en el restaurante.

Para los sentidos de tacto, vista y olfato con el uso de materiales naturales y la inclusión de elementos vegetales conseguimos que las personas se sientan más cerca de la naturaleza, oliendo y tocando las plantas. Para los sonidos realizamos un estudio de absorción acústica en techo y paredes, e incluímos ciertos sonidos del bosque que se reproducen en algunos puntos del local, como pájaros en su nido.

La vegetación es parte principal y protagonista del proyecto estando presente en diferentes formas y lugares del local. En primer lugar y con protagonismo especial se encuentran los troncos de árbol que se instalaron cubriendo todas las grandes ventanas del local por su parte interior. Estos troncos protegen al local del soleamiento , favoreciendo las sombras en horas centrales y a la vez ayudan a recrear el efecto de “bosque” al estar rodeado de árboles todo el local en las zonas donde conecta con el exterior. De forma que pareces estar viendo los troncos de los árboles de la montaña desde tu refugio. Estos troncos de árboles proceden de podas sostenibles, siendo en realidad ramas podadas de árboles. Las ramas fueron recogidos en una plantación de árboles en Segovia, en la cual podan las ramas de árboles destinados a la industria maderera, siendo ramas destinadas a compost o leña.

Otra muestra de vegetación es el gran jardín vertical que se encuentra en una pared, tratándose de un jardín de musgos naturales liofilizados. Este jardín está cubierto parcialmente de nuevo con las ramas al igual que en las ventanas. Y también en ciertos puntos del local se pueden ver plantas y arbustos naturales, junto a las ventanas.

La mitad de la sala se encuentra cubierta por una estructura de madera en forma de pérgola con los faldones inclinados, como si de un refugio de montaña se tratara creando un espacio más acogedor. Bajo dicha pérgola se sitúa la barra y zona de mesas altas, al resguardo del refugio.

La zona de barra y otras zonas del local cuentan con un juego de diferentes azulejos cerámicos en collage todos dentro de la paleta de colores naturales usados.

El solado también de material cerámico se eligió por sus tonos acorde con la paleta elegida en tonos ocres de la naturaleza, su divertido dibujo geométrico y la inclusión del efecto de piedras en el suelo.

El mobiliario escogido es en su totalidad en materiales de madera y textiles de origen natural. Muchas de las piezas han sido diseñadas y personalizadas por nosotros para este proyecto exclusivamente. Se han usado materiales de origen natural como maderas y textiles de origen natural, y en tonos naturales, en la gama de ocres, pardos, tierras, grises, y verdes, acorde con el resto del proyecto, y de forma que fuera mobiliario siempre cómodo y funcional.

La iluminación se realizó en parte con iluminación indirecta con leds ocultos y apliques en algunos puntos, y con iluminación puntual mediante los focos de techo y lámparas colgantes decorativas. Se cuidó la iluminación de forma que la luz fuera tenue y cálida para ayudar a crear un ambiente acogedor. Las lámparas se seleccionaron en materiales de origen natural , siendo principalmente de madera e incluso confeccionada con ramas para potenciar la imagen en conjunto de conexión con la naturaleza. Se eligieron luminarias de leds de bajo consumo para seguir con los principios de sostenibilidad del proyecto.

Como último detalle decorativo se incorporan elementos figurativos de animales de montaña en algunas paredes, siendo algunos realizados en bastidores realizando formas geométricas y otros en papeles pintados. De forma que se hace presente también la fauna de las montañas, terminando de evocar así la fauna y flora de la montaña en la Senda de Omaña.

Cuando volvemos a la naturaleza, lejos de la vida urbana, podemos volver a sentir y somos capaces de identificar claramente nuestra verdadera esencia.

En contacto con la naturaleza, nuestros sentidos despiertan.

Respira aire puro, camina por un bosque, disfruta del paisaje.

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